miércoles, 30 de septiembre de 2009
Altruismo
Es necesario admitir de una vez por todas que no somos como nosotros mismos nos vemos sino como los otros nos ven. Lo que inmediatamente nos lleva a la conclusión de que no somos uno, el que creemos ser, sino todos y cada uno de los que los otros, al poner su mirada sobre nosotros, crean. Carece entonces completamente de sentido preguntarnos "quién soy". Hay que preguntar "quién crees que soy". Y si de verdad se quiere llegar a saber quién se es, habrá que preguntar, no a una sola persona que nos dará una visión tan incompleta como la propia, sino a todas y cada una de las personas que nos miren. Claramente, habría que devolver el favor, con mucha saña.
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2 comentarios:
Por supuesto, hay que devolverlo con saña.
Tu texto me recordó mucho las discusiones sobre lo que llaman "la Otredad" (wiki dice: http://en.wikipedia.org/wiki/Other).
De la otredad he aprendido algo leyendo a Borges, a Pessoa y a Gelman. Al primero, rascando con la uña de la conjetura y a los otros en la praxis del desdoblamiento en otros otros. Pero leeré con atención la wiki.
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